-Bien..."
Hasta un simple impulso te tapa.
Un impulso que no cambiaría, porque si no tendría ese impulso, tendría otro impulso..
"-Por qué? Qué te pasa?
-Nada."
Otro impulso que no solo te tapa, si no que te desconcierta. A uno mismo.
Pero sin ese impulso, viene la curiosidad. De los que no querés que curoseen.
"-Qué te pasa? Dalee.. Contame.."
Y sin ese impulso, viene la indiferencia. De los que querés que curoseen.
"-Ah.. Bueno. Te dejo."
Hasta qué punto es mejor, entonces, el impulso de taparse... Hasta qué punto uno se cree su impulso, y lo deja pasar...
Cuándo es verdad y cuando no?
Por lo tanto, uno crea su propio impulso, para callarse. Para dejarlo de lado. Para tragárselo.
Nada. Pero tantas cosas hay clavándose en mi cabeza.
Hasta en esos momentos en que realmente soy feliz, aunquesea por un momento.. Esas cosas se guardan un ratito.
Esos sentimientos, ridículos. Porque al fin y al cabo, algunos son por falta de autoestima.
Esos sentimientos desesperantes.
Esos sentimientos melancólicos, hermosos y lejanos.
Esos sentimientos que dan vuelta tu propia vida y te deja en un campo, desnudo, sin luz, sin árboles, sin agua.
Y que realmente, caminando un poco, conseguís todo lo que falta, pero siempre, siempre, uno mismo se compra una lágrima, un "no puedo", un "no hay nada que pueda hacer".
Esos momentos en que sentís que todo lo que hacés es al reverendo pedo, y tefrustrás, y te tirás en tu cama a esperar que milagrosamente venga alguien y te solucione todos los problemas.
Pero no. Nunca va a pasar eso.
Esas necesidades de decirles qué es realmente lo que pasa por esta cabeza, pero la falta de confianza por lo que pueda pasar. Por los nervios.
Siempre fui así. Siempre esperé a que me preguntasen, y hasta muchas veces no contesto. Generalmente, porque el que me pregunta, influye mucho en lo que me pasa.
Cobarde soy por no decirle a nadie lo que me pasa, seriamente. De verdad. Todo el tiempo que me pase.
Cada vez que me pase.
Solo una vez pregunté si me podía descargar con algo, y obviamente, aceptó. Porque eso es una de las cosas por las que tengo una buena relación. Porque está ahí para aliviar mi cabeza, como yo estoy ahí para aliviar la suya.
El tema está en que no quiero que se torture por mis Pelotudeces.
Tengo que aprender, mucho.
Tengo que aprender a preguntar, a contar.
Pero más allá de todo esto..
Estoy bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario